Reflexiones sobre la muerte

En los últimos días he tenido un par de referencias indirectas a la muerte:

  • En el primer caso una muy querida amiga mía me contó que su perrita Lulú había muerto y esto la había puesto muy triste, le dio «lloradera» y «pensadera», para usar sus mismas palabras.
  • Luego en la semana que paso (jueves 10 de Feb), me entere que falleció el papa de una persona que conozco, relacionada con mi trabajo y fui a la misa y a saludarlo, y lo vi bastante triste y dolido.

Estas dos situaciones me hicieron recordar a mi mama cuando falleció hace ya casi 5 años y me recordó sentimientos y tristezas que hace algún tiempo no tenía.

Es curioso como a pesar de que la muerte es una constante humana (todos vamos a morir algún día), para la mayoría de nosotros nos es muy difícil, por no decir imposible aceptarla, no aceptamos que nos llegara la muerte y tampoco que les llegara a nuestros seres queridos. Luchamos toda nuestra vida contra lo inevitable

Tratando de encontrar palabras consoladoras respecto a este tema me hice a la idea de que la tristeza que se siente después de la perdida de un ser querido se debe en alguna medida a nuestro egoísmo, al pensar que hemos quedado solos y un ser importante para nosotros ya no esta ahí. En realidad, creo que pueden existir muchas causas de nuestro dolor pero esta es común a todos. El recuerdo que nos acompaña y de cierta forma nos atormenta segundo a segundo, en nuestros pensamientos diarios y aun en nuestro mismo sueño, recuerdo de ese ser que ya no esta, al que no podremos decirle muchas cosas que dejamos para después, al que no pudimos demostrarle nuestro amor porque estábamos ocupados en otras cosas, pensamientos que nos acorralan en cierta medida en esos momentos de dolor, pensamientos que nos recuerdan que todos tendremos un final.

Una vez entendido, o por lo menos enfocada una idea acerca de la razón de la tristeza, ¿Qué palabras de consuelo decirle a quien esta triste por la pérdida de un ser querido? La verdad es que he estado en ambas posiciones: Siendo el que necesita las palabras y siendo el que debe decirlas y en ambos casos pienso que el silencio es lo mejor. El solo hecho de nuestra presencia dice mucho, estamos ahí para hacer sentir a la persona que no esta sola en ese momento de tristeza y créanme que la otra persona lo va a sentir y ver de esa manera. Es muy difícil dar consuelo a alguien con palabras a pesar que muchos buscan consuelo en sus creencias y fe en Díos (la palabra de Dios). No pretendo ser experto en el tema ni mucho menos, solo quería reflexionar al respecto ya que este tipo de situaciones son difíciles para las personas que acompañamos a quien perdió a un ser querido. Lo que comento acá es resultado de mi experiencia y de lo que he pensado en estos días al respecto.