Esos días y esas noches…

Por Gihovana Ordoñez

Hubo días en que fuimos felices
Hubo días para soñar un futuro unidos
Hubo días para no separarme de ti
Hubo días para sorprenderte y entregarte tanto y tanto
Hubo días para amarnos sin cansancio
Hubo días en que tú y yo no teníamos igual
Hubo días en que no podía vivir sin ti
Hubo noches que tu pecho fue mi mejor refugio
Hubo noches que mirarte fue sencillamente lo mejor
Hubo noches que disfruté tanto tu ritmo que no podía parar de sonreír
Hubo noches en que logramos vencer el mundo
Hubo noches para sentir tanto miedo de perderte que el único consuelo era escuchar tu voz
Hubo noches para dormir junto a ti.. las mejores noches
Hubo noches para ser eternamente tuya
No tengo noches.. no tengo días..
No seré libre de tu recuerdo..

 

Esos días y esas noches…

Me aferro…

Por Gihovana Ordoñez (Gihovy)

Me aferro a una nueva piel porque tu pensamiento ya no me pertenece
Me aferro a construir sueños que noche a noche imaginaba contigo
Me aferro a obtener una confianza que me dolió perder
Me aferro a esa sonrisa que ahora desea ofrecerme felicidad
Me aferro a esa esperanza que nunca logramos darnos
Me aferro a tener fe en alguien que no conozco
Me aferro a creer que algún día no pensaré en ti
Me aferro a creer que algún día no te querré tanto
Me aferro a creer que algún día el dolor terminará
Aunque sé que al final de mis días te recordaré con nostalgia

 

Me aferro…

Reanimando la categoría “Poemas”

Como había comentado cuando abrí la sección dedicada a la poesía, no escribo poemas y por eso esta categoría no ha crecido mucho, pero he logrado convencer a una muy querida amiga mia (Gihovy) quien si escribe poesía que comparta con todos algunos de sus poemas. Para comenzar me ha autorizado a publicar dos de sus poemas inspirados al ver la película “Pearl Harbor” y la historia de amor entre Evelyn y Rafe quienes son separados por la guerra, al final de la película cuando se reencuentran Evelyn dice lo siguiente:

No creo volver a ver un amanecer sin pensar en ti. Te he amado toda la vida.

Bueno ese el el contexto que inspiro a Gihovy a crear los dos poemas que les presento a continuación:

Gihovy piensa que les falta trabajo y que son borradores pero yo pienso que en realidad el escribir en formato de poesía es la forma de expresar lo que se siente en algún momento, como en este caso, expresar los sentimientos generados al ver una película. A mi me gustan así como están y le agradezco a Gihovy la confianza para dejarme publicarlos y espero que no sea la única vez que nos comparte sus poemas.

 

Reanimando la categoría “Poemas”

La gente que me gusta

  • Primero que todo: Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace…
  • Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.
  • Me gusta la gente justa con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar. 
  • Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo entre amigos produce más que los caóticos esfuerzos individuales. 
  • Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría. 
  • Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables a las decisiones de un jefe. 
  • Me gusta la gente de criterio, la que no traga entero, la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó. 
  • Me gusta la gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos. 
  • Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, a éstos les llamo mis amigos. 
  • Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata. 
  • Me gusta la gente que trabaja por resultados. Con gente como ésa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido.
Original de Mario Benedetti

 

La gente que me gusta

Versos sobre una mujer

por Sotelino

 

No me digáis que al viento
decirle pudiera una palabra

pues le diría en un verso

parte del poema que os ama.

Vos, ser virtuoso de belleza,
vos, divina esencia de mujer;
así como puede embargarme la pena
pudiera el amor embriagarme también.

Decir al aire vuestro nombre
es revelar el sobrenombre de un ángel;
cuando a las nubes llega el eco
alguien se pregunta en el cielo:
¿ quién allá, como yo, hace en llamarse?

No es que ruegue vuestro amor,
no es que el tigre sea manso…
es que los ojos al veros
detiénense obnubilados.

Vuestro porte majestuoso y elato,
vuestra figura elegante y hermosa
danzando en mis pupilas trémulas
pues es fascinación la que me embota.

No vi yo en la tierra un ser,
que la sirena la llamase hermana;
que un hada le fuese fiel
o a una flor estuviese emparentada…
y sin embargo a sus pies
fue entonces que yo me reverenciaba.

¡ Oh! aparición, milagro y sueño;
creeré en fantasmas y en Dios
y, toda vez, estaré durmiendo.

A toda lectora y/o visitante casual de esta página! Feliz Día de la mujer.

Versos sobre una mujer

Muere lentamente

Por Pablo Neruda

Muere lentamente quien se transforma en esclavo
del hábito, repitiendo todos los días los mismos
trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir
un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisión su
gurú.

Muere lentamente quien evita una pasión, quien
prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre
las “íes” a un remolino de emociones, justamente las
que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los
bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando
está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto
por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se
permite por lo menos una vez en la vida, huir de los
consejos sensatos.

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee,
quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí
mismo.

Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente, quien pasa los días quejándose
de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente, quien abandona un proyecto
antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que
desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre
algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando
siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que
conquistemos una espléndida felicidad.

Muere lentamente