¡Por fín conseguí mi Wii! (Revisión)

Les tengo que contar que estaba loco por hacerme a este juguetito pero no había tenido oportunidad hasta ahora. Aprovechando el viaje a Estados Unidos de un compañero de la oficina, le pedí el favor que me lo comprara ya que llevaba varias semanas esperando que en los sitios por Internet se normalizara el precio. El precio de lista normal es de unos 250 dólares pero mucha gente lo compro y lo esta revendiendo en precios que llegan hasta 800 dólares. Aquí en Colombia se consigue en alrededor de 1’100.000 pesos.

No pude esperar a llegar al apartamento para destaparlo, conectarlo y comenzar a probar sus tan mencionadas características, muchas veces vistas por mi en Internet. La consola viene con las siguientes cosas:

Un control remoto alias Wii Remote ó Wiimote

Nunchuk, ni idea como llamar esto en español.

La barra sensora inalambrica

El cargador, unas pilas, algunos cables y un juego llamado Wii Sports.

Después de desempacar y seguir las instrucciones para ubicar la barra sensora centrada con respecto al televisor (casi que no puedo con esto), conectar todos los cables y arreglarlos para que no se hagan un lío con el tiempo, me dispuse a configurar el sistema para jugar. Lo primero es aprender a usar los controles, en realidad es muy sencillo, el control remoto tiene un sensor de movimiento que te permite apuntar en la pantalla a las diferentes opciones y con el botón A seleccionas lo que se desee; después de unos minutos parece muy cómodo y natural. Me sorprendió darme cuenta que el control además del tradicional modo de vibración, tiene unos pequeños parlantes que suenan dependiendo de lo que hagas.

Leyendo por ahí encontré una mención a que el control remoto funciona por medio de bluetooth lo que me pareció curioso, además tiene una memoria que sirve para guardar los Mii, que son muñecos que te representan dentro del mundo virtual de la consola. El control usa dos baterías alcalinas y la duración estándar es de alrededor de 35 horas aunque supongo que será considerablemente menor si los juegos usan todas las opciones disponibles en el control (luces, sonido, vibración). El Nunchuk se conecta al control remote por medio de un cable que se conecta a la parte inferior, y al contrario del control, no requiere baterías, asumo que toma la energía del control. El cable que une a los dos controles me pareció un poco largo. Dependiendo de los juegos puede o no necesitarse el nunchuk, además nintendo vende por separado un control estándar que al igual que el nunchuk se conecta al control remoto, esto para jugar cómodamente viejos juegos como Super Mario 64 que no fuero diseñados para este control.

Es posible usar los juegos y los controles del Gamecube en esta consola ya que son soportados. Es posible conectar hasta 4 controles de gamecube a la consola.

La verdad es muy fácil configurar la consola, basta con seguir algunas instrucciones básicas y ya esta listo para jugar. Después de curiosear un rato por las opciones de configuración me encontré con la configuración wireless para conexión a Internet, así que procedí a realizar esta configuración. Como la conexión en el apto esta protegida de manera particular, tuve que realizar algunos ajustes en el router antes de poder configurar la consola para que viera la red y se pudiera pegar a ella. Se pueden guardar hasta tres diferentes configuraciones de wireless, que incluyen parámetros para redes seguras con las ultimas opciones de seguridad disponibles para redes WiFi así que no debe ser un problema para nadie realizar esta configuración.

Configuradas todas las opciones, seguí revisando los menús y encontré que a través de la configuración de Internet podía actualizarse el software propio del sistema Wii y procedí a realizar esta actualización que tomo unos 10 minutos (supongo que depende de la velocidad de conexión a internet).

Una vez configurada la consola, es posible entrar algunos canales disponibles, uno de los cuales es el canal Mii que permite crear avatares para usar en los otros canales, inclusos es posible guardar dichos avatares en la memoria que posee el control remoto.

Después encontré que es posible conectarse a una tienda virtual desde el menú para comprar juegos usando puntos. Estos puntos se recargan comprando tarjetas y cargándolas (algo similar a los minutos de celular) o comprando directamente los puntos (10 dólares te dan 1000 puntos que es el valor estándar de la mayoría de los juegos disponibles en el momento en la tienda). Probé instalando dos programas de software que se pueden bajar gratis. El uno es un sistema de encuestas donde te hacen preguntas y se tabulan las respuestas por región. La pregunta para la región Colombia era ¿Que deporte prefiere ver por televisión? Baloncesto o Fútbol. Después que acaba la encuesta puedes ver los resultados y lo que me parecido súper es que me mostró un mapa de Colombia donde coloreaba las diferentes regiones donde hubo votaciones y la opción que gano en cada región. El otro software que descargue fue un navegador (opera) que por el momento es gratis pero entiendo que para seguirlo usando después de junio de 2007, deberá comprarse por 500 puntos. Probé el navegador y es bien interesante, pude leer mi correo de gmail, leer algunas noticias desde el Google Reader y también pude consultar este blog. Para poder navegar y escribir usuarios y claves en la páginas, basta con ubicar el apuntador en la casilla donde se desea escribir texto y aparece un teclado completo donde puedes escribir lo que desees. Es relativamente sencillo y las páginas se veían muy bien.

Dentro de las opciones encontré que es posible crear una lista de correos electrónicos a los que les puedes enviar mensajes. Para inscribir cada correo, debes entrar los datos y la consola envía un mensaje que la persona debe responder. Una vez se recibe la respuesta, queda agregado a la lista de correos y puedes escribir mensajes, bastante interesante. También puedes comunicarte con otras consolas Wii y para ello debes inscribir el número serial de la consola que sirve como identificación única, esto no lo he probado.

Después de todo esto no quedaba sino probar el juego que viene con la consola que es Wii Sports. Es realmente fabuloso, tiene opciones para jugar varios deportes como bolos, tenis, boxeo, beisbol y golf. El único que no me gusto fue el boxeo pero los demás son súper divertidos, en verdad es como estar jugando el deporte y se debe tener cuidado y tener bien ajustado el strap del control a la muñeca porque puede llegar a soltarse como, al parecer le ha pasado a mucha gente en el mundo, razón por la cual Nintendo esta reemplazando los straps por algunos mas resistentes.

La consola realmente me encanto, a pesar que no es tan poderosa como el XBOX o la playstation en cuanto a poder de computo y de graficación, en realidad no es necesario para que sea divertido. Al momento no hay muchos juegos diseñados para aprovechar el control pero supongo que es cuestión de tiempo. Realmente es fácil que una persona mayor y que no tiene la agilidad de los niños de hoy, pueda aprender a jugar con esta consola y se divierta. Estaré comentando lo que vaya viendo, y mas adelante haré una revisión en detalle del juego Wii Sports.

Actualización:

Recientemente me encontre un artículo muy completo sobre la wii que vale la pena que lo revisen, donde se habla un poco sobre la historia de la consola, el origen del nombre wii y algunos otros datos interesantes. Aquí les dejo el link al sitio para que lo revisen.

 http://wadooa.com/doku.php/consola_wii

 

¡Por fín conseguí mi Wii! (Revisión)

En Busca De La Felicidad – The Pursuit of Happyness

Dirección: Gabriele Muccino.
País:
USA.
Año: 2006.
Duración: 117 min.
Género: Drama.
Interpretación: Will Smith (Chris Gardner), Thandie Newton (Linda), Jaden Christopher Syre Smith (Christopher).
Guión: Steven Conrad.
Producción: Todd Black, Jason Blumenthal, Steve Tisch y James Lassiter.
Música: Andrea Guerra.
Fotografía:
Phedon Papamichael.
Montaje: Hughes Winborne.
Diseño de producción: J. Michael Riva.
Vestuario: Sharen Davis.
Estreno en USA: 15 Diciembre 2006.
Sinopsis: Chris Gardner (Will Smith) es un padre de familia que lucha por sobrevivir. A pesar de sus valientes intentos para mantener a la familia a flote, la madre (Thandie Newton) de su hijo de cinco años Christopher (Jaden Christopher Syre Smith), comienza a derrumbarse a causa de la tensión constante de la presión económica; incapaz de soportarlo, en contra de sus sentimientos, decide marcharse. Chris, convertido ahora en padre soltero, tenazmente continúa buscando un trabajo mejor pagado empleando todas las tácticas comerciales que conoce. Consigue unas prácticas en una prestigiosa compañía y, a pesar de no percibir ningún salario, acepta con la esperanza de finalizar el plan de estudios con un trabajo y un futuro prometedor. Sin colchón económico alguno, pronto echan a Chris y a su hijo del piso en el que viven, y se ven obligados a vivir en centros de acogida, estaciones de autobús, cuartos de baño o allá donde encuentren refugio para pasar la noche. A pesar de sus preocupaciones, Chris continúa cumpliendo sus obligaciones como padre y se muestra cariñoso y comprensivo, empleando el afecto y la confianza que su hijo ha depositado en él como incentivo para superar los obstáculos a los que se enfrenta.

Mi opinión: Al salir de la película no se puede evitar pensar que si uno cree que tiene o ha tenido problemas en la vida, definitivamente uno no sabe lo que esta diciendo y/o pensando. Es un drama y una historia muy bonita, amena, conmovedora y agradable; cuenta una historia que es creíble, no fantástica, además esta basada en algunos hechos reales, como se deja saber al final de la película. Will Smith interpreta un papel excelente, al principio deja ver un optimismo hasta tonto que hace que su esposa lo deje, mas por desesperación que por otra cosa, luego pasa a un estado de tristeza infinita ante todos los problemas que vive al lado de su hijo y al final logra lo que se propuso generando el final feliz. El papel del niño interpretado por el hijo de Will Smith es simplemente soberbio, interpreta a un niño simpático, gracioso y que siempre acompaño a su padre hasta el final a pesar de todo lo que les pasa. Básicamente es una película que deja como enseñanza que el esfuerzo siempre tiene su recompensa y al final, la fortuna puede ser alcanzada por aquellos que no sean vagos. Me sorprendió averiguar que en la historia real de Chris Gartner, el niño es un bebe de brazos y no lo grande que muestra la película, así que no alcanzo a imaginar como sería la historia verdadera, ya que la parte en la que duerme en albergues para indigentes es cierta. Otra vez se demuestra que la realidad supera cualquier ficción. Excelente actuación de Will Smith.

 

En Busca De La Felicidad – The Pursuit of Happyness

Restaurante 80 Sillas

Tenía varias referencias del restaurante y muchas ganas de visitarlo y se dio la oportunidad con ocasión del cumpleaños de un amigo muy querido de la Universidad. Llegamos (Mi hermanita, Javier y yo) con la curiosidad de si en verdad el restaurante tiene 80 sillas, la verdad lo dudo porque eso significaría que son aproximadamente 20 mesas de a 4 sillas por mesa en promedio y me pareció más grande que eso, aunque vale anotar que no las conté. La especialidad son filetes de pescado con diferentes preparaciones y ceviches variados, la carta esta dividida en “Ceviches”, “Fuera de ceviches”, “Filetes” y “Fuera de filetes”, además de una lista corta de solo 4 postres. Los precios para los ceviches oscilan entre los 6 mil y 15 mil pesos y para los filetes hay precios de 25 mil (180 gramos) y 30 mil (250 gramos). Hay unas 5 o 6 preparaciones diferentes para los filetes y puedes escoger cualquiera de ellas para las diferentes opciones de pescado. Personalmente probé el Róbalo con preparación “Steak Pimienta” y estaba fabuloso. También hay una lista de unas ocho opciones de acompañamientos, opte por el puré de papa criolla y estaba muy rico. En cuanto a vinos, tiene una carta separada de vinos para todos los gustos y si no sabes escoger, te ayudan a seleccionar y parecen saber del tema ya que probamos un vino blanco chileno que estaba perfecto. La atención es excelente, sin que hubiésemos dicho nada le trajeron a Javier en el plato del postre, escrito con chocolate “Happy Birthday”, me pareció chévere el detalle. Repetire la visita en alguna otra oportunidad.

Ubicación: Calle 118 No. 7-09 Usaquén, Bogota. Teléfonos: 6192471 / 72.

 

Restaurante 80 Sillas

Ambigramas

Hace algún tiempo, mientras leia “Angeles y Demonios” de Dan Brown, me encontré con una referencia a algo llamado “ambigrama”, pero ¿Qué es un ambigrama?. Pues he aqui una respuesta:

Los ambigramas son palabras o frases escritas o dibujadas de tal modo que se pueden leer igual aunque las giremos 180º. Hay varias clases de ambigramas, por ejemplo los hay en los que la imagen especular es similar a la original y se sigue leyendo la misma palabra, otros en cambio al girarlos aparecen nuevas palabras.

Definición tomada de:

Los ambigramas que aparecen en el libro de Dan Brown son los siguientes:

Algunos otros ambigramas

Finalmente mi nombre en ambigrama:

Encontré muchos sitios dedicados a hacer ambigramas, algunos los puedes bajar gratis, para algunos otros debes pagar, e incluso algunos cobran por hacer ambigramas con temas o textos particulares. También encontré que algunos diseños usados en tatuajes son ambigramas. Todo un tema para revisar y muy interesante, por lo menos para mi.

Algunos de los sitios donde se pueden encontrar ambigramas varios son:

http://ambigrama.galeon.com/

http://www.ambigramas.com/

http://ambigrameando.blogspot.com/

http://www.geocities.com/juegosdeingenio/ambigramas/inicio.htm

Este sitio es especial porque permite generar ambigramas en 3D, algo limitado pero interesante, aunque no funciona bien con todas las letras. Hacer clic en el ambigrama para ir al sitio.

Ambigrama 3D

Ambigramas

El último rey de Escocia – The Last King Of Scotland

Dirección: Kevin Macdonald.
País:
Reino Unido.
Año: 2006.
Duración: 121 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Forest Whitaker (Idi Amín), James McAvoy (Nicholas Garrigan), Kerry Washington (Kay Amín), Simon McBurney (Stone), Gillian Anderson (Sarah Merrit).
Guión: Peter Morgan y Jeremy Brock; basado en la novela de Giles Foden.
Producción: Andrea Calderwood, Lisa Bryer y Charles Steel.
Música: Alex Heffes.
Fotografía:
Anthony Dod Mantle.
Montaje: Justine Wright.
Diseño de producción: Michael Carlin.
Vestuario: Michael O’Connor.

Sinopsis: Todo comienza cuando el guapo doctor escocés Nicholas Garrigan (James McAvoy), recién salido de la facultad de medicina, aterriza en Uganda, buscando emociones, el amor y la alegría de ayudar a un país que necesita de verdad sus habilidades y conocimientos como médico. Poco después de su llegada, Garrigan es llamado a la escena de un raro accidente: Idi Amín (Forest Whitaker), el nuevo líder del país, ha chocado con su Maserati con una desventurada vaca. Al tomar atrevidamente la caótica situación bajo su control, Garrigan impresiona a Amín por su sincera franqueza. Ya obsesionado con la historia y la cultura escocesas, a Amín le cae enseguida bien Garrigan y le ofrece un incierto trabajo como su médico personal. Es una oferta tan increíble que el doctor no puede rechazar, y de este modo empieza su odisea en el círculo interno de uno de los más terribles regímenes del terror de África.

Mi opinión: Excelente la actuación de Forest Whitaker y muy merecida nominación al Oscar como mejor actor. Investigando un poco sobre la historia de la película encontré que esta basada en una premiada novela de Giles Foden. Cuenta la historia de un hombre que surgió de la mas absoluta miseria hasta llegar a ser un dictador con una personalidad, algunas veces extremadamente atrayente y otras veces terrorífica e intimidante. La actuación de Forest Whitaker logra reflejar esa doble personalidad de una forma simplemente escalofriante. Es muy interesante ver como un personaje tan poderoso como lo fue Idi Amin, comienza con unas aparentes buena intenciones y termina convirtiéndose en un dictador sin límites humanos comparable con Hitler o Stalin. Definitivamente ese dicho que reza que el camino al infierno esta tapizado de buenas intenciones se ve completamente reflejado en el comportamiento tanto de Amin como del personaje del doctor Garrigan, quien teniendo muy buenas intenciones y siendo totalmente ingenuo sobre la verdadera personalidad de Amin se deja seducir en parte por lujos y en parte por el poder al convertirse en el medico personal de Amin, movido por buena intenciones termina haciendo cosas bastante penosas y despreciables. Un papel mucho más pequeño es el representado por Gillian Anderson (Scully en los X Files), es la muy atractiva y solitaria esposa del doctor del centro médico de la misión, realmente vi muy linda a mi adorada Scully. En verdad vale la pena ver la película porque la actuación de Whitaker es muy buena y lo convierte en un gran candidato al Oscar.

 

El último rey de Escocia – The Last King Of Scotland

Acerca de la miseria

Recorde y quise poner aquí este cuento que siempre me gusto y que leí hace muchísimo tiempo en un libro de Antonio Ricardo Güiraldes llamado “Don Segundo Sombra”.

Esto era en tiempo de nuestro Señor Jesucristo y sus Apóstoles.

Nuestro Señor, que asigún dicen jue el creador de la bondá, sabía andar de pueblo en pueblo y de rancho en rancho, por Tierra Santa, enseñando el Evangelio y curando con palabras. En estos viajes, lo llevaba de asistente a San Pedro, al que lo quería muy mucho, por creyente y servicial.

Cuentan que en uno de esos viajes, que por demás veces eran duros como los del resero, como jueran por llegar a un pueblo, a la mula en que iba nuestro Señor, se le perdió una herradura y dentró a manquiar.

Fijate -le dijo nuestro Señor a San Pedro- si no ves una herrería, que ya estamos dentrando al poblao.

San Pedro, que iba mirando con atención, divisó un rancho viejo de paredes rajadas, que tenía encima de la puerta un letrero que decía: ‘ERRERÍA’. Sobre el pucho, se lo contó al Maistro y pararon delante del corralón.

Ave María -gritaron. Y junto con un cuzquito ladrador, salió un anciano harapiento que los convidó a pasar.

Güenas tardes -dijo Nuestro Señor-. ¿Podrías herrar mi mula que ha perdido la herradura de una mano?

-Apiensén y pasen adelante -contestó el viejo-. Voy a ver si puedo servirlos.

Cuando, ya en la pieza, se acomodaron sobre unas sillas de patas quebradas y torcidas, Nuestro Señor le preguntó al herrero:

-¿Y cuál es tu nombre?

-Me llaman Miseria -respondió el viejo, y se jue a buscar lo necesario pa servir a los forasteros.

Con mucha pasencia anduvo este servidor de Dios, olfateando en sus cajones y sus bolsas, sin hallar nada. Acobardao iba a golverse pa pedir disculpa a los que estaban esperando, cuando regolviendo con la bota un montón de basuras y desperdicios, vido una argolla de plata, grandota.

-¿Qué haceh’aquí vos? -le dijo, y recogiéndola se jue pa donde estaba la fragua, prendió el juego, reditió la argolla, hizo a martillo una herradura y se la puso a la mulita de Nuestro Señor. ¡Viejo sagaz y ladino!

-¿Cuánto te debemos, güen hombre? -preguntó Nuestro Señor.

Miseria lo miró bien de arriba abajo y, cuando concluyó de filiarlo, le dijo:

-Por lo que veo, ustedes son tan pobres como yo. ¿Qué diantre les vi a cobrar? Vayan en paz por el mundo, que algún día tal vez Dios me lo tenga en cuenta.

-Así sea -dijo Nuestro Señor y, después de haberse despedido, montaron los forasteros en sus mulas y salieron al sobrepaso.

Cuando iban ya retiraditos, le dice a Jesús este San Pedro, que debía ser medio lerdo:

-Verdá, Señor que somos desagradecidos. Este pobre hombre nos ha herrao la mula con una herradura’e plata, no noh’a cobrao nada por más que es repobre, y nohotros los vamos sin darle siquiera una prenda de amistá.

-Decís bien -contestó Nuestro Señor-.Volvamos hasta su casa pa concederle tres gracias, que él elegirá a su gusto.

Cuando Miseria los vido llegar de vuelta, creyó que se había desprendido la herradura y los hizo pasar como endenantes. Nuestro Señor le dijo a qué() venían y el hombre lo miró de soslayo, medio con ganitas de rairse, medio con ganitas de disparar.

-Pensá bien -dijo Nuestro Señor- antes de hacer tu pedido.

San Pedro, que se había acomodao atrás de Miseria, le sopló:

-Pedí el Paraíso.

-Cayate viejo -le contestó por lo bajo Miseria, pa después decirle a Nuestro Señor:

-Quiero que el que se siente en mi silla, no se pueda levantar della sin mi permiso.

-Concedido -dijo Nuestro Señor-. ¿A ver la segunda gracia? Pensala con cuidao.

-Pedí el Paraíso -golvió a soplarle de atrás San Pedro.

-Cayate viejo metido -le contestó por lo bajo Miseria, pa después decirle a Nuestro Señor:

-Quiero que el que suba a mis nogales, no se pueda bajar dellos sin mi permiso.

-Concedido -dijo Nuestro Señor-. Y aura, la tercera y última gracia. No te apurés.

¡Pedí el Paraíso, porfiao! -le sopló de atrás San Pedro.

-¿Te quedrás callar viejo idiota? -le contestó Miseria enojao, pa después decirle a Nuestro Señor:

-Quiero que el que se meta en mi tabaquera no pueda salir sin mi permiso.

-Concedido -dijo Nuestro Señor y, después de despedirse se jue.

Ni bien Miseria quedó solo, comenzó a cavilar y, poco a poco, jue dentrándole rabia de no haber sabido sacar más ventaja de las tres gracias concedidas.

También, seré sonso -gritó, tirando contra el suelo el chambergo-. Lo que es, si aurita mesmo se presentara el demonio, le daría mi alma con tal de poderle pedir veinte años de vida y plata a discreción.

En ese mesmo momento, se presentó a la puerta’el rancho un caballero que le dijo:

-Si querés, Miseria, yo te puedo presentar un contrato, dándote lo que pedís.

Y ya sacó un rollo de papel con escrituras y numeritos, lo más bien acondicionao, que traiba en el bolsillo. Y allí las leyeron juntos a las letras y, estando conformes en el trato, firmaron los dos con mucho pulso, arriba de un sello que traiba el rollo.»

-¡Reventó la yegua el lazo! -comenté.

-Aura verás, dejáte estar callao pa aprender como sigue el cuento.

-Ni bien el Diablo se jue y Miseria quedó solo, tantió la bolsa de oro que le había dejao Mandinga, se miró en el bañadero de los patos, donde vido que estaba mozo, y se jue al pueblo pa comprar ropa, pidió pieza en la fonda como Señor, y durmió esa noche contento.

¡Amigo!, había de ver como cambió la vida deste hombre. Terció con príncipes y gobernadores y alcaldes, jugaba como nenguno en las carreras, viajó por todo el mundo, tuvo trato con hijas de Reyes y Marqueses…

Pero, bien dicen que pronto se pasan los años cuando se emplean de este modo, de suerte que se cumplió el año vegísimo y, en un momento casual, en que Miseria había venido a rairse de su rancho, se presentó el diablo con el nombre del caballero Lilí, como vez pasada, y peló el contrato pa exigir que se le pagara lo convenido.

Miseria, que era hombre honrao, aunque medio tristón, le dijo a Lilí que lo esperara, que iba a lavarse y ponerse güena ropa pa presentarse al Infierno, como era debido. Así lo hizo, pensando que al fin todo laso se corta y que su felicidá había terminao.

Al golver lo halló a Lilí, sentao en su silla, aguardando con pasencia.

-Ya estoy acomodao -le dijo-, ¿vamos yendo?

-¡Cómo hemos de irnos -contestó Lilí- si estoy pegao en esta silla como por un encanto!

Miseria se acordó de las virtudes que le había concedido el hombre’e la mula y le dentró una risa tremenda.

-¡Enderezate pues maula, si sos diablo! le dijo a Lilí.

Al ñudo este hizo bellaquear la silla. No pudo alzarse ni un chiquito y sudaba, mirándolo a Miseria.

-Entonces -le dijo el que jue herrero- si querés dirte, firmame otros veinte años de vida y plata a discreción.

El demonio hizo lo que le pedía Miseria, y este le dio permiso pa que se juera.

Otra vez el viejo, remosao y platudo, se golvió a correr mundo: terció con príncipes y manates, gastó plata como naides, tuvo trato con hijas de Reyes y de comerciantes juertes…

Pero los años, pa’l que se divierte, juyen pronto, de suerte que, cumplido el vegísimo, Miseria quiso dar fin cabal a su palabra y rumbió al pago de su herrería.

A todo esto Lilí, que era medio lenguaraz y alcahuete, había contao en los infiernos el encanto’e la silla.

-Hay que andar con ojo alerta -había dicho Lucifer-. Ese viejo está protegido y es ladino. Dos serán los que lo van a buscar al fin del trato.

Por esto jue que al apiarse en el rancho, Miseria vido que lo estaban esperando dos hombres, y uno de ellos era Lilí.

-Pasen adelante; sientensén -les dijo- mientras yo me lavo y me visto, pa dentrar al Infierno como es debido.

-Yo no me siento -dijo Lilí.

-Como quieran. Pueden pasar al patio y bajar unas nueces, que seguramente serán las mejores que habrán comido en su vida de Diablos.

Lilí no quiso saber nada pero, cuando se hallaron solos, su compañero le dijo que iba a dar una güelta por debajo de los nogales, a ver si podía recoger del suelo alguna nuez caída y probarla. Al rato no más golvió, diciendo que había hallao una yuntita y que, en comiéndolas, naide podía negar que jueran las más ricas del mundo.

Juntos se jueron p’adentro y comenzaron a buscar sin hallar nada.

Pa esto, al diablo amigo de Lilí se le había calentao la boca y dijo que se iba a subir a la planta, pa seguir pegándole al manjar. Lilí le alvirtió que había que desconfiar, pero el goloso no hizo caso y subió a los árboles, donde comenzó a tragar sin descanso, diciéndole de tiempo en tiempo:

-¡Cha que son güenas! ¡Cha que son güenas!

-Tirame unas cuantas -le gritó Lilí, de abajo.

-Allá va una -dijo el de arriba.

-Tirame otras cuantas -golvió a pedirle Lilí, ni bien se comió la primera.

-Estoy muy ocupao -le contestó el tragón-. Si querés más, subite al árbol.

Lilí, después de cavilar un rato se subió.

Cuando Miseria salió de la pieza y vido a los dos diablos en el nogal, le dentró una risa tremenda.

-Aquí estoy a su mandao -les gritó-.Vamos cuando ustedes gusten.

-Es que no nos podemoh’abajar -le contestaron los diablos, que estaban como pegaos a las ramas.

-Lindo -les dijo Miseria- entonces firmenmén otra vez el contrato, dándome otros veinte años de vida y plata a discreción.

Los diablos hicieron lo que Miseria les pedía y este les dio permiso pa que bajaran.

Miseria golvió a correr mundo y terció con gente copetuda y tiró plata y tuvo amores con damas de primera…

Pero los años dentraron a disparar, como endenantes, de suerte que al llegar el año vegísimo, Miseria, queriendo dar pago a su deuda, se acordó de la herrería en que había sufrido.

A todo esto, los diablos en el Infierno le habían contao a Lucifer lo sucedido y éste, enojadazo, les había dicho:

-¡Canejo! ¿No les previne de que anduvieran con esmero, porque ese hombre era por demás ladino? Esta güelta que viene, vamoh’a dir toditos a ver si se nos escapa.

Por esto jue que Miseria, al llegar a su rancho, vido más gente riunida que en una jugada’e taba. Pero esa gente, acomodada como un ejército, parecían estar a la orden de un mandón con corona. Miseria pensó que el mesmito Infierno se había mudao a su casa y llegó, mirando como pato el arriador, a esa pueblada de diablos. ‘Si escapo desta -se dijo- en fija que ya nunca la pierdo.’ Pero haciéndose el muy templao, preguntó a aquella gente:

-¿Quieren hablar conmigo?

-Sí -contestó juerte el de la corona.

-A usté -le retrucó Miseria- no le he firmao contrato nenguno, pa que venga tomando velas en este entierro.

-Pero me vah’a seguir -gritó el coronao-, porque yo soy el Ray de loh’Infiernos.

-¿Y quién me da el certificao? -alegó Miseria-. Si usté es lo que dice, ha de poder hacer de fijo, que todos los diablos dentren en su cuerpo y golverse una hormiga.

Otro hubiera desconfiao, pero dicen que a los malos los sabe perder la rabia y el orgullo, de modo que Lucifer, ciego de juror, dio un grito y en el momento mesmo, se pasó a la forma de una hormiga, que llevaba adentro a todos los demonios del Infierno.

Sin dilación, Miseria agarró el bichito que caminaba sobre los ladrillos del piso, lo metió en su tabaquera, se jue a la herrería, la colocó sobre el yunque y, con un martillo, se arrastró a pegarle con todita el alma, hasta que la camiseta se le empapó de sudor.

Entonces, se refrescó, se mudó y salió a pasiar por el pueblo.

¡Bien haiga, viejito sagás! Todos los días, colocaba la tabaquera sobre el yunque y le pegaba tamaña paliza, hasta empapar la camiseta, pa después salir a pasiar por el pueblo.

Y así se jueron los años.

Y resultó que ya en el pueblo, no hubo peleas, ni plaitos, ni alegaciones. Los maridos no las castigaban a las mujeres, ni las madres a los chicos. Tíos, primos y entenaos se entendían como Dios manda; no salía la viuda, ni el chancho; no se vían luces malas y los enfermos sanaron todos; los viejos no acababan de morirse y hasta los perros jueron virtuosos. Los vecinos se entendían bien, los baguales no corcoviaban más que de alegría y todo andaba como reló de rico. Qué, si ni había que baldiar los pozos por que toda agua era güena».

-¡Ahahá! -apoyé alegremente.

-Sí -arguyó mi padrino-, no te me andeh’apurando.

Ansina como no hay caminos sin repechos, no hay suerte sin desgracias, y vino a suceder que abogaos, procuradores, jueces de paz, curanderos, médicos y todos los que son autoridá y viven de la desgracia y vicios de la gente, comenzaron a ponerse charcones de hambre y jueron muriendo.

Y un día, asustaos, los que quedaban de esta morralla se endilgaron pa lo del Gobernador, a pedirle ayuda por lo que les sucedía. Y el Gobernador, que también dentraba en la partida de los castigaos, les dijo que nada podía remediar y les dio una plata del Estao, alvirtiéndoles que era la única vez que lo hacía, porque no era obligación del Gobierno el andarlos ayudando.

Pasaron unos meses y ya, los procuradores, jueces y otros bichos iban mermando por haber pasao los más a mejor vida, cuando uno dellos, el más pícaro, vino a maliciar la verdá y los invitó a todos a que golvieran a lo del Gobernador, dándoles promesa de que ganarían el plaito.

Así jue. Y cuando estuvieron frente al manate, el procurador le dijo a Sueselencia que todah’esas calamidades sucedían, porque el herrero Miseria tenía encerraos en su tabaquera a los Diablos del Infierno.

Sobre el pucho, el mandón lo mandó trair a Miseria y, en presencia de todos, le largó un discurso:

-¿Ahá, sos vos? ¡bonito andás poniendo al mundo con tus brujerías y encantos, viejo indino! Aurita vah’a dejar las cosas como estaban, sin meterte a redimir culpas ni castigar diablos. ¿No ves que siendo el mundo como es no puede pasarse del mal y que las leyes y lah’enfermedades y todos los que viven d’ellas, que son muchos, precisan de que los diablos anden por la tierra? En este mesmo momento vah’al trote y largas loh’Infiernos de tu tabaquera.

Miseria comprendió que el Gobernador tenía razón, confensó la verdá y jue pa su casa pa cumplir lo mandao.

Ya estaba por demás viejo y aburrido del mundo, de suerte que irse dél poco le importaba.

En su rancho, antes de largar los diablos, puso la tabaquera en el yunque, como era su costumbre, y por última vez le dio una güena sobada, hasta que la camiseta quedó empapada de sudor.

-¿Si yo los largo van a andar embromando por aquí? -les preguntó a los mandingas.

-No, no -gritaban éstos de adentro-. Larganos y te juramos no golver nunca por tu casa.

Entonces Miseria abrió la tabaquera y los lisenció pa que se jueran.

Salió la hormiguita y creció hasta ser el Malo. Comenzaron a brotar del cuerpo de Lucifer todos los demonios y redepente, en() un tropel, tomó esta diablada por esas calles de Dios, levantando una polvadera como nube’e tormenta.

Y aura viene el fin:

Ya Miseria estaba en las últimas humeadas del pucho, porque a todo cristiano le llega el momento de entregar la osamenta y él bastante la había usao.

Y Miseria, pensando hacerlo mejor, se jue a echar sobre sus jergas a esperar la muerte. Allá, en su piecita de pobre, se halló tan aburrido y desganao, que ni se levantaba siquiera pa comer ni tomar agua. Despacito no más se jue consumiendo, hasta que quedó duro y como secao por los años.

Y aura es que, en habiendo dejao el cuerpo pa los bichos, Miseria pensó lo que le quedaba por hacer y, sin dilación porque no era sonso, el hombre enderezó pa’l Cielo y después de un viaje largo, golpió en la puerta deste.

Cuantito se abrió la puerta, San Pedro y Miseria se reconocieron, pero al viejo pícaro no le convenían esos recuerdos y, haciéndose el chancho rengo, pidió permiso pa pasar.

-¡Hm! -dijo San Pedro-. Cuando yo estuve en tu herrería con Nuestro Señor, pa concederte tres gracias, te dije que pidieras el paraíso y vos me contestaste: ‘Callate viejo idiota’. Y no es que te la guarde, pero no puedo dejarte pasar aura, porque en habiéndote ofrecido tres veceh’el Cielo, vos te negaste a acetarlo.

Y como ahí no más el portero del Paraíso cerró la puerta, Miseria, pensando que de dos males hay que elegir el menos pior, rumbió pa’l Purgatorio a probar como andaría.

Pero amigo, allí le dijeron que sólo podían dentrar las almas destinadas al cielo y que como él nunca podría llegar a esa gloria, por haberla desnegao en la oportunidá, no podían guardarlo. Las penas eternas le tocaban cumplirlas en el Infierno.

Y Miseria enderezó al Infierno y golpió en la puerta, como antes golpiaba en la tabaquera sobre del yunque, haciendo llorar los diablos. Y le abrieron pero, qué rabia no le daría cuando se encontró cara a cara con el mesmo Lilí.

-¡Maldita mi suerte -gritó-, que andequiera he de tener conocidos!

Y Lilí, acordándose de las palizas, salió que quemaba, con la cola como bandera’e comisaría, y no paró hasta los pieses mesmo de Lucifer, al que contó quién estaba de visita.

Nunca los diablos se habían pegao tan tamaño susto y el mesmito Ray de los Infiernos, recordando también el rigor del martillo, se puso a gritar como gallina culeca, ordenando que cerraran bien toditas las puertas, no juera a dentrar semejante cachafaz.

Ahí quedó Miseria, sin dentrada a ningún lao porque ni en el cielo, ni en el Purgatorio, ni en el Infierno lo querían como socio y dicen que es por eso que, dende entonces, Miseria y Pobreza son cosas de este mundo y nunca se irán a otra parte, porque en ninguna quieren almitir su existencia.

 

Acerca de la miseria

Muere lentamente

Por Pablo Neruda

Muere lentamente quien se transforma en esclavo
del hábito, repitiendo todos los días los mismos
trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir
un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisión su
gurú.

Muere lentamente quien evita una pasión, quien
prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre
las “íes” a un remolino de emociones, justamente las
que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los
bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando
está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto
por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se
permite por lo menos una vez en la vida, huir de los
consejos sensatos.

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee,
quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí
mismo.

Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente, quien pasa los días quejándose
de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente, quien abandona un proyecto
antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que
desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre
algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando
siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que
conquistemos una espléndida felicidad.

Muere lentamente