Quiero Nacer

por Fabio Ardila Arango 

Mis sueños quieren ser apagados por la sociedad y aun así permito que la sociedad reine en todos mis sueños, es quizá mi ignorancia o mi temor a encontrar mi propia vida, a labrar mi propio destino y así mismo lograr enfrentar mi realidad, una realidad que aseguro no conocer y comprendo que esta muy lejos de mis sueños. En mis sueños encuentro un único culpable la sociedad; en la realidad encuentro otro culpable, me encuentro a mi , porque solo soy Yo el culpable de todo lo que pasa y deja de pasar; porque puedo estar en pie de lucha y formar mis propios sueños, unos sueños donde el protagonista principal seré yo, donde todo logrará ser real en medio de la fantasía, porque mi fantasía esta colmada de triunfos y derrotas; triunfos que perfeccionan mi vida, derrotas que fortalecen mi alma y allí la sociedad no tiene nada que ver, porque el culpable de todo lo malo seré nuevamente yo y el labrador de todo lo bueno he de ser Yo, por eso no voy a buscar culpables ya que estos no existen.
Voy a buscar y no descansaré hasta encontrar mi propia realidad, porque en ella esta lo mejor que hay para mi, si es que existe algo para aquellos que insaciablemente luchan, algo diferente a la locura con la cual es marcado, con la cual convivirá desde el principio de su ser, el principio no será nacer para la vida; el principio es nacer para la sociedad y morir para los hombres; y solo se nace para la sociedad en el momento en que ella note su presencia, cuando eres su enemigo mas insistente, cuando eres quien lucha contra todo lo malo que ella crea para los hombres, aunque lo respalde y asegure que es bueno… Pero bueno para quien ? para los hombres o para la escoria, para aquella escoria dirigente. Entonces has nacido en el momento en que la escoria de todos los hombres y los dirigentes de la sociedad te miren y señalen con el dedo del pudor, cuando repudien vuestro nombre y escupan vuestro rostro; es el momento en que has nacido porque la etiqueta de individuo se cambiara por el nombre de ser.

LOS HOMBRES QUE JUEGAN CON LA VIDA SIN ACOBARDARSE POR LA MUERTE LOGRAN ENFRENTAR LA MUERTE SIN HUIR DE LA VIDA.